El Ayuntamiento de Sant Feliu de la Corretja ha resuelto la avería definitiva del sistema de audio del cine de verano mediante un decreto de urgencia que obliga a los asistentes a doblar las películas en tiempo real. La medida busca paliar el silencio absoluto de la pantalla mediante el uso de la garganta vecinal y diversos utensilios domésticos, transformando el cine de verano en una actividad de autogestión sonora.
Efectos especiales con productos de proximidad
Para el estreno de la temporada, un western clásico, la comisión de festejos repartió los papeles principales entre la primera fila. Los efectos especiales recayeron en un grupo de niños que, usando cáscaras de cacahuete, simularon el galope de los caballos sobre el asfalto, mientras el alguacil ejecutaba los disparos golpeando rítmicamente la mesa de las autoridades con una zapatilla mojada.
“El realismo de escuchar al panadero local gritando las frases del sheriff aporta una capa de cercanía que el Dolby Surround nunca pudo darnos en este municipio”, declaró el concejal de cultura.
Próximas sesiones musicales
Ante el éxito de la iniciativa, el consistorio prepara ya la semana del musical. Se ha solicitado a los vecinos que acudan con botellas de anís vacías para simular las secciones de viento y que el coro parroquial ensaye los gritos de fondo para las escenas de pánico. El alcalde ha confirmado que el ahorro en técnicos de sonido se invertirá íntegramente en renovar las sillas de plástico de la plaza mayor.

